Perú a través de los ojos de los rumanos

Talía Delgado July 8, 2018 0
Perú a través de los ojos de los rumanos

Foto: M.P.

María Raluca Pavel de 31 años es originaria de Slatina y vive desde hace diez años en Bucarest. Adora viajar, leer, ver películas o seriales y escribir sobre las cosas que le hacen feliz, en especial su infancia.

Ha sido una de las exponentes en la recientemente clausurada exhibición fotográfica “Perú a través de los ojos de los rumanos” organizada por la Embajada de Perú en cooperación con la Universidad Nacional de Arte-UNARTE, la Asociación Nacional de Agencias de Viajes de Rumania y la Unión de Artistas Plásticos de Rumania. De las más de 450 fotos enviadas se seleccionaron 43 que conformaron la exposición entre ellas varias de María.

Dado que cada vez más rumanos visitan el país la exposición ha querido no sólo promover el turismo sino también mostrar la experiencia de los turistas rumanos en Perú, destacando el rico legado cultural peruano, la diversidad geográfica, la flora y la fauna, delicias culinarias, sitios arqueológicos, artesanías y souvenirs.

Hemos charlado con María para que nos hablara de sus fotos, de su viaje a Perú y de las similitudes y diferencias que ha encontrado con Rumania.

¿Cómo supiste sobre esta exposición y qué te motivó a participar?

Mi buena amiga Iulia me comentó allá por el mes de marzo sobre esta iniciativa y sabiendo que el año pasado había visitado Perú me sugirió que enviara alguna de mis fotos. Esto unido a la curiosidad y la oportunidad de ver mis fotos expuestas me motivó a enviarlas a la Embajada de Perú en Bucarest.

¿Qué te empujó a viajar a Perú?

Siempre me he sentido atraída por América del Sur. Cuando estaba en el instituto me gustaba leer sobre los Incas, los Mayas y los Aztecas y me prometí a mí misma que en algún momento de mi vida visitaría Perú, México y Guatemala. En el 2016 mi marido y yo comenzamos a preparar nuestro viaje.

¿Cuáles fueron tus primeras impresiones al llegar?

Mi primera parada fue Lima donde llegué las 18.10, hora local, tras un vuelo de casi 13 horas. Al salir del aeropuerto no dejaba de mirar al cielo encapotado y pensé verás como nos llueve pero nada, ni una gota. Al día siguiente averigué que la brisa oceánica, junto a la creciente polución, son las culpables de ese cielo plomizo.

Visitando Lima me dí cuenta de que deberíamos apreciar más Bucarest. Lima tiene casi 11 millones de habitantes, no tiene metro ni tranvía solamente minibuses y muchos coches por lo que los embotellamientos y atascos en hora punta son difíciles de soportar. Pero esto no resta de la belleza y la historia de este fascinante país. Perú es un país bellísimo con muchísimos recursos y me recodaba en muchas aspectos a Rumanía. En cambio las personas me parecieron un poco más reservadas comparadas con los rumanos.

¿Qué fue lo que más te sorprendió?

Lo que más me sorprendió fue la fusión entre la religión católica e indígena. Todas las estatuas en las iglesias tenían elementos Incas. Por ejemplo la corona de los santos tenía forma de sol y el cuerpo de la Virgen María tenía una forma triangular que simboliza las montañas.

Me parece increíble que los conquistadores españoles lograran convertir a los habitantes locales al cristianismo, quizá esa combinación de elementos católicos con los propios de la cultura local fuera la baza ganadora. Otra cosa que me sorprendió fue que aún se practiquen sacrificios humanos y de animales en algunos lugares para agradecer a Mamá Tierra los frutos obtenidos.

¿Que fúe lo que más y lo que menos te gustó?

Me gustó cada lugar visitado, me encantó el baile tradicional que unas señoras de etnia Quechua nos mostraron, me encantó la comida y creo que lo que menos me ha gustado es lo mismo que me molesta siempre en cualquier lugar que visito al igual que me molesta en Rumania: la suciedad y la indolencia de las autoridades.

¿Que diferencias y similitudes encuentras con Rumania?

Similares son los paisajes y por desgracia la pasividad de las autoridades. Las principales diferencias que encuentro serían las infrasestructuras, Rumanía en ese sentido está más desarrollada. En cambio nos pueden dar lecciones en algo que considero muy importante, no he visto a nadie pidiendo dinero, siempre te ofrecen algo a cambio, no esperan recibir algo gratis.

Una anécdota simpática de tu viaje que recuerdes

Estaba en la catedral de Cuzco y el guía nos contaba que muchas mujeres dejan junto a las estatuas de un santo, cuyo nombre no recuerdo ahora, un sobre con dinero para que les ayude a encontrar a su media naranja. Ha habido personas que en vez del sobre dejaron la tarjeta de crédito y la contraseña para que el milagro sucediera más rápido.

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