Ximena Heraud: “Quiero contar mi mundo interno y compartirlo con el mundo interno de otras personas”

Talía Delgado March 21, 2019 0
Ximena Heraud: “Quiero contar mi mundo interno y compartirlo con el mundo interno de otras personas”

Foto:XH

A los seís años descubrí mi pasión por la pintura.Tenía la varicela y estaba en casa con un libro para colorear y muchas crayolas de colores y desde este momento ya sentí que quería pintar el resto de mi vida.A los trece años me metí a unos talleres de arte con una amiga de la familia que era pintora, experimenté más y empecé a pintar por mi cuenta todo lo que pude hasta que finalmetne me fui a estudiar a la Escuela Nacional de Arte de Sidney, en Australia.

Lo que más me gusta de esta profesión es la libertad que me da el arte.No tener que tener una vestimenta concreta,unhorario y sobre todo poder expresar cosas. Por ejemplo ahora estoy haciendo abstractos simbólicos y contando una experiencia más mística basada en mis vivencias y visiones. Me gusta mucho jugar con el color me siento aún como una niñita que juega y eso es lo que más me gusta,que lo que hago es como un juego que al tiempo significa algo importate para mí, como es que los otros puedan compartir cosas conmigo. Quiero contar mi mundo interno y compartirlo con el mundo interno de otras personas porque creo que todos los seres nos conectamos en cierta forma y que otros puedan reconocer cosas de ellos en mí,porque a veces uno se queda internamente con esas cosas y a través del arte las puedes mostrar, sacar y compartir.

Durante un montón de años estuve dando clases de arte, era profesora en un taller que tengo que se llama Emú dedicado a la pintura y al arte para niños. Me encanta eseñar pero lo que descubrí después de varios años es que yo enseñaba a otras personas , ellos aprendían, yo veía como pintaban y hacían cosas pero yo no estaba haciendo nada porque llegaba tarde y cansada a mi casa lista para dormir. Entonces un día decidí cerrar el taller de forma temporal y viajar, un sueño que siempre había tenido.Tomé un bus hasta Arequipa donde empecé mi viaje, lugar que me encantó,y desde ahí comencé a improvisar el viaje,no hice nada que estuviera planeado.Fue todo muy espontáneo, no sabía donde iba a ir y eso me gustaba porque me sentía muy libre, sin horarios ni ataduras. De ahí seguí viajando y me propuse a mi misma conocer todo el Perú. Lo que me demoró dos años. Durante ese tiempo me iba por ejemplo un mes y regresaba a Lima a pintar. Tras mi primer viaje me dije, quiero pintar todo lo que he visto, lo hice primero para mí , para ponerlo en mi pared,o enseñarselo a alguien,no estaba muy segura, pero poco a poco después de cada viaje comencé a pintar más y más hasta que al final me dije ¡guau! ya tengo como para hacer una exposición. Fue sin querer que sucedió, los cuadros estaban buenos y podía eseñar partes del Perú que mucha gente no conoce, lugares más escondidos, que no son tan turísticos, pero sobre todo también podía mostrar mis vivencias en esos momentos.

El Perú tiene de todo, climas muy variados, tiene desierto, tiene selva baja y alta, sierra,costa, los Andes, el Machu Pichu es muy interesante porque es una mezcla entre la parte andina de la cordillera y la selva y está justo en el límite de ambas. Tenemos también mar desde el agua más helada en la que me he metido en toda mi vida que fue en Hilo, hasta el Norte que está en Tumbes y el mar es cálido. A lo largo de estos dos años he descubierto como son las personas en cada lugar , que tan distinto es todo, como funcionan las cosas en diferentes lugares, paisajes increibles que en mi vida me imagine que había. También sensaciones la sensación de estar en el frío en la sierra en la altura,como funciona mi cuerpo en la selva, hice caminatas nocturnas, vi a un  leopardo americano a las 21 de la noche en plena selva, nadé con delfines rosados, fue todo muy bonito pero sobre todo descubrir mi país. Sus colores, formas, diseños,patrones,cultura todo es muy enriquecedor.Aprendí también mucho sobre mí sobre todo resistencia para poder viajar, cargar la mochila, andar horas sobre todo  en la altura por la falta de oxígeno, y haber escalado  tanto para ver cosas que normalmente para mí sería muy difícil pero lo logré hacer y  me pusé muy contenta de haber podido hacerlo.

Hubo varios momentos sorprendentes pero quizá el que más receurdo es el florecimiento de la Puya Raimondi, una planta tipo cactus, que se encuentra a cuatro mil metros de altura y sólamente florece una vez cada 100 años por eso es muy difícil llegar a ver el florecimento en tu vida. Tuve la suerte de conocer a un grupo de mochileros que viajaban y llevaban cazando la Puya durante 25 años, buscando el momento del florecimiento hasta que lo econtraron y me dijeron el punto exacto donde estaba.Para llegar allí caminé entre 5 y 7 horas cuesta arriba, a cuatro mil metros de altura, un ascenso difícil pero cuando llegué y la ví corrí como una niñita. Es una planta increíble porque tiene 15 metros de alto y estaba toda llena de flores blancas que atraén al colibrí gigante de los Andes, que sólo ves cuando llegas a la planta,así que me escondí para verlos. Además algo muy curioso también es que al llegar a esa planta tienes que hacer un pago a la Tierra, le agradeces, poniendo unas hojas de coca en el suelo.

Me encantó aprender eso también el tema espiritual de la vida en las montañas, en los cerros, que antes de este viaje desconocía.Y aprendí a tener respeto cuando uno entra en la naturaleza. Porque cada vez que entras a un cerro hay que hacer una ofrenda para agradecer el estar allí, le pides permiso porque los cerros en Perú están llenos de apus,los espíritus de los cerros,que dan permiso para que uno entre. A veces hay personas que quizá no conocen el rito o no creen en él, porque cada cual tiene sus creencias,  pero es como pasar a un espacio especial privado y aprendes a respetar la naturaleza, a los animales y a las plantas.Creo que lo más enriquecedor de mi viaje ha sido el agradecimiento continuo, cada vez que viajas y ves cosas tan increíbles es un agradecimiento continuo a la madre Tierra.Sentí allá cerca de la Puya que la planta me dió permiso para entrar a su espacio y es una de las cosas más especiales que recuerdo del viaje.

Las líneas de Nazca también fueron una experiencia interesante, me fui en una avioneta pequeña que se tambaleaba con el viento, porque sólo puedes verlas desde la altura y estas líneas son bien interesantes porque se cree que fueron dibujadas por extraterrestres además descubrí que también están las líneas de Palpa, que son unas que están después de Nazca y que son muy extrañas.Al aterrizar se le estroperaron los frenos a la avioneta y tuvimos que hacer varios giros para frenar, finalmente no pasó nada pero fue intenso. Algo que me ha llamado mucho la antención durante mi viaje es la energía de los lugares, tengo una elevada sensibilidd energética y hubo puntos muy energéticos entre Tumbes y Piura hay una zona donde se practica mucho la brujería.En Perú se utilizan mucho a los chamanes y no lo sabía.Cuando yo estaba en Lima siempre se hablaba sobre los curanderos del Norte y no entendía por qué hasta que viajé al Norte más o menos por Máncora y Punta Sal que son unas playas aumentó mi sensibilidad energética, mis sueños eran más vívidos, y me sorprendió mucho poder conocer ese punto energético. Otro fue en Cotos, en el templo de las Manos Cruzadas que es un lugar de avistamiento de Ovnis, y hay un centro energético que es como un círculo donde cuando te paras se comporta como un imán, hablas y tu voz rebota como si fuera un micrófono. El otro punto es Cuzco, tiene una energía muy poderosa, me parece que es por los apus, por estos espíritus de los cerros que sientes una energía especial, incluso mucha gente de Lima se va allá para reenergizarse. Esos puntos para mí han sido una sorpresa, encontrarlos y experimentarlos. También la selva tiene una energía diferente más de contacto con la naturaleza con el olor de las plantas, del río, me adentr´mucho en la selva y llegué hasta una comunidad chiquita que hay allá rodeados de selva virgen fue otro momento muy especial.

La exposición ¨Recorriendo Perú¨ refleja todas estas experiencias, de como yo comencé este viaje,mis vivencias y aprendizajes.Quiero que otros viajeros se conecten con mis experiencias y que aprendamos los unos de los otros. Muestro los paisajes he incluído videos donde se me ve pintando y narrando algunas cosas  también hay una parte sonora, hay una cueva que se llama la Cueva de las Lechuzas,qué está dentro de la selva, ellas viven allí y hacen mucho ruido y en la exposición puedes ponerte los cascos y escuchas a los pájaros gritar, y sientes lo mismo que yo sentí.

Me parece raro haber llegado a Rumanía a exponer porque no conozco a nadie de Perú que haya venido a Rumania y normalmente cuando la gente va a Europa va a Madrid, a Roma o a París pero Rumanía me inspiró, ví que tenía muchos castillos y me encantan los castillos medievales, me fascinan el pasado, me imagino laberintos y su historia,sentí una energía antigua que me llamó la atención y me pareció una idea excelente hacer aquí una exposición. Algo que he notado en en las pocas horas que llevo en Bucarest es que todo es muy verde, que hay muchos árboles y parques enormes, me han encantado las casa antiguas y las personas parecen muy amables.

This slideshow requires JavaScript.

Deje su comentario »